27/12/08

UN ABOGADO POR UN ARTISTA, por Los Tres Bufones

“A nosotros, los de la selva, nos consta que el hombre es el más sabio de todos los seres creados. Pero, si diéramos siempre fe a nuestros propios oídos, nos convenceríamos de que es lo más tonto de este mundo.”

(Bagheera -la pantera- en “El libro de las tierras vírgenes”, de Rudyard Kipling)

“Los dignos afanes por ganar nuestro sustento suelen alejarnos de los goces del espíritu y aun del cuerpo. Pueden ser entonces las vacaciones unos rincones floridos del tiempo, que el criollo despierto sabrá aprovechar para asomarse a los misterios del universo o para atropellar a alguna morocha. El amor y el conocimiento. No hay mucho más en la vida.”

(Mandeb, A favor y en contra de las vacaciones - A. Dolina, Crónicas del Ángel Gris)


En blanco, por Niko Gadda Thompson
Tengo la barba esponjosa. He de afeitarme.
Me pasé la mañana leyendo y tratando de instalar un aparato de esos que te ayudan a perder el tiempo con la triste promesa de no necesitarlo. Almorcé y me senté al sol a mirar como la brisa arrugaba la piel de la piscina. Escuché los sonidos cotidianos del barrio: los pájaros locales, los perros del vecino, el franeleo del viento entre los árboles, todo envuelto en un exquisito solecito de media tarde. Inmóvil por un rato, junté coraje y asomé mis miedos a la hoja en blanco.
Y aquí estoy, farsante una vez más; escribiendo sobre lo que hago cuando no estoy escribiendo.

Cositas lindas
Breve historia de Norteamérica.

http://www.youtube.com/watch?v=g0NdiIxuhdw

Gran compilado de gatos pa cagarse de la risa con un agregado muy especial: Rufus, el perro skater.

http://www.youtube.com/watch?v=Kxa0mnDj0bs&feature=related

Un abogado por un artista, por Vincent von Streitsen
Primero que nada, quiero aclarar que estoy cansado de escuchar decir a todo Edmundo que los artistas son sólo aquellos que practican las artes clásicas (literatura, música, pintura, etc.). Un artista es un creador, con toda la inmensidad que dicho concepto implica. ¡Y no se limita a nada! Nuestra necesidad bestial de expresarnos –manifiesta o no, todos la tenemos- emerge hambrienta y se estampa de cara contra la inocua Nada, ese cosmos de infinita pulpa, universo blanco y paralelo, hogar de todo aquello que está por ser.
El artista es aquel que sufre con placer el acto de arrancarse ideas para luego darles forma –la que sea y como sea- y así calmar el prurito compulsivo de la insaciable creación. Tan simple como eso…
Imaginar no se nos hace más sencillo con el paso del tiempo. Como todo en nuestro cuerpo, es un músculo que hay que alimentar. El artista es un obeso y a la vez un anoréxico de la imaginación, porque no tiene paz, no conoce la satisfacción de la mente en blanco, excepto cuando acaba de comerse una obra entera, o cuando acaba de vomitarse una de ellas.
Analogías rebuscadas aparte, hablo de imaginación no estoy pensando sólo en volar, viajar en el tiempo o tomar té con galletitas junto a Alicia en pleno país de las maravillas; crear es como jugar a la Playstation: se puede aniquilar tranquilo todo lo que uno quiera. Y si no, miren a la Reina de Corazones cortando cabezas a diestra y siniestra. ¡Vieja loca esa Reina de Corazones! Con el arte se puede descargar sin culpas –lo cual no es poco- toda la mierda acumulada en nuestros depósitos de deyecciones psíquicas. Y eso sí que es satisfactorio. Al menos práctico y, sin lugar a dudas, terapéutico.
Por eso no es chiste lo de “un abogado por un artista”. Después de todo, un tío pintando o tocando la flauta jamás le ha hecho mal a nadie. Al menos mientras lo hace.


¿Lo que?, por Niko Gadda Thompson
Mi paso por el mundo del periodismo fue sin duda fugaz y decepcionante. Yo estaba viviendo en Londres por aquel entonces y en mi primera entrevista de trabajo me tocó almorzar con la corresponsal, en aquella ciudad, de un importante periódico porteño. Allí fue donde me enteré que haciendo carrera con ellos – y esto sería lo mismo con cualquier otro sitio – tendría que esperar no menos de cinco años –incluso hasta diez- para gozar con el privilegio de ver publicada una simple “opinión” de mi autoría.
Mi decisión fue automática; nunca descarté algo con tanta rapidez.

Me cago en Metzinger, por Mitzuca Chinycó
El cubismo debería ser una etapa en la carrera pictórica del maestro Picasso, y no un estilo completo con una lista interminable de copistas fracasados. No sólo lo encuentro ridículo sino que, personalmente, me daría vergüenza basar todo mi esfuerzo y eventual reconocimiento profesional en la reproducción –a lo sumo desarrollo- de la acertada idea que tuvo otro tío. Perdón por el eructo con sabor a crítica fermentada, pero esto es lo que siento, señores.
No me quejo de las manchitas en sí, pues hay algunas muy bonitas. Ni siquiera es un tema de iniciativa personal, porque existe y hay mucha. La falta de autenticidad es lo que más me preocupa. ¡Lo único que me preocupa! Mientras tanto tenemos a la bohemia “in” contemporánea que no hace otra cosa que plagiarse mutuamente, llorar por un rincón en el Malba y vestir ropita super cool que ya se usa en el norte desde la temparada pasada.
Existen tantos buenos artistas sueltos y andrajosos por ahí sin nadie que los mime y los reconozca como Dios manda, ¡que se me encoge el corazón de sólo pensarlo!

Carta de lectores

Esto me lo mandó un melómano empedernido y viene a alimentar la info sobre Madame Baker, la negrita de St. Luis que cautivó al sofisticado París de los años 20:

La grandiosa Josephine, al ver el talento y carisma de un mulato guitarrista de las tierras del sur de América, no dudó en sumarlo a sus filas. Se acompañaron muchos años, los de mayor éxito de ambos, y sazonaron sus famas con un romance poco difundido pero intenso, como corresponde. Dos artistas únicos y, sobretodo, innovadores y llenos de talento. Josephine y Oscar Aleman, argentino y el mejor guitarrista de todos los tiempos. Al menos para mí.

Chin chin, Matute


Sólo para nerds y demás gente grossa
La civilización Yanomani, oriunda del Orinoco, cree que los seres humanos provenimos de gotas de sangre caídas en el barro fruto de una feroz lucha, justo después de la creación de la tierra, entre dos criaturas bestiales y gigantescas.

¡¿Existe acaso una metáfora más copada que esta para describir el origen de la humanidad?! Estos Yanomani sí que la tienen clara.
Los reto pues, mis entusiastas lancerillos, a compartir con el resto de la tribu las más locas y bizarras alegorías mitológicas que atesoren en sus arcas mentales. O pueden recurrir a Google, como hacemos nosotros, y encontrar alguna que valga la pena. Las mejores serán publicadas en el próximo número del hebdomadario. ¡A ver quién se la banca!

12/11/08

Lance Hebdomadario XVII - CHICHIS BUFONESCAS, por Los Tres Bufones

Aquí me encuentro una vez más, en los llanos de mi existencia. Sentado bajo el techo eterno de una infancia limpia y segura, cebo unos amargos con la vieja pava que me vio nacer. Estoy en casa. He vuelto. Es hora de escribir.

Mail de López
Se dice capilla ardiente, no ardienta.Se dice estudiante, no estudianta.Se dice adolescente, no adolescenta.Se dice paciente, no pacienta.
Pasemos el mensaje a todos nuestros conocidos argentinos con la esperanza de que el mismo llegue finalmente a la Casa Rosada para que, de una vez, Cristina termine de corregir a todas las personas que, correctamente, no la llaman “Presidenta”.
Saludos Mr. Gadda y no dejes de sorprenderme, sea lance del palangre o versión coleccionista de lápidas.

Mail de Niko
Le agradezco su misiva, don López, y espero no decepcio... Me imagino a Néstor en tanga y con unas copitas de champagne en la mano, paradito en el marco de la puerta con la patita levantada, diciendo con voz susurrante y una sonrisa tonta en la carátula: "¡Japi verdey, mister presidenta, japi verdey tu iuuuuuu!"
Auggjjjj!!! ¡Que asco!
Atte., Niko


Homenaje a las jollie femmes

Fieles a las pocas cosas que realmente nos interesan, decidimos en esta oportunidad hacer una pequeña distinción a la criatura más maravillosa del planeta después de la foquita blanca del ártico: la mujer. Pero no nos contentamos con cualquier tipo de mujer, sino que nos buscamos un tipo específico de “hembra fatale” –nos encantan las come hombres- gestado en un tiempo y un lugar igualmente específicos de nuestra Historia: la mujer parisina de los locos años 20.
En esta oportunidad, cada uno de los bufones seleccionó cuidadosamente a una dama en particular para simbolizar nuestro homenaje, y para ello utilizamos una serie de condiciones que a nuestro modo de ver las hermanan y glorifican por igual: las tres debían ser sensuales y seductoras, inteligentes, rebeldes, vanguardistas, bisexuales, amantes de los atuendos exóticos y por lo menos una vez en sus vidas haber mostrado sus tetiñas al asombrado público de la época.
La primera de estas divas fue la más exitosa farsa urdida por una pequeño-burguesa de la campiña flamenca. La segunda fue una escritora famosa, considerada la mejor de su época y la única de su tiempo en recibir un funeral nacional con todas las pompas que dicho evento merecía. La tercera fue una humilde morenita sureña del país del norte que cautivó a toda Francia con el estallido de sus muecas y la velocidad de sus caderas.

Lanceras y lanceros, con ustedes las grandiosas “Chichis bufonescas”:


Colette, por Vincent von Streitsen
Sidonie Gabrielle Claudine Colette (1873-1954), valiente escritora francesa de principios del siglo XX, fue también en sus años mozos una entusiasta bailarina del music hall parisino y con los años ganó varios puestos de prestigio académico (miembro de Academias y esas cosas) los cuales nunca habían sido otorgados a una mujer. Su obra se centra en las fortunas y desdichas del amor más bien “físico” y sus personajes son legendariamente marginales, putas y gigolós de la inigualable generación perdida.
Aquí, sin más preámbulo, les regalo estas bellas y sabias frases de su autoría rescatadas de los rincones olvidados de la santa y magna red:
· Cuando se es amado, no se duda de nada. Cuando se ama, se duda de todo.
· No es algo malo que los niños, ocasionalmente y en forma cortés, pongan en su lugar a sus padres.
· Adoro mi pasado. Adoro mi presente. No estoy avergonzada de lo que he tenido, y no estoy triste porque ya no lo tengo.
· Sólo hacemos bien las cosas que queremos hacer.
· La ausencia total de humor hace la vida imposible.
· El enfermo de amor, el traicionado y el celoso tienen el mismo olor.
· Los defectos de los maridos a menudo son causados por el exceso de virtudes de sus esposas.
· Ninguna tentación puede ser medida jamás por el valor de su objeto.
· Una mujer que piensa que es inteligente, exige los mismos derechos que el hombre. Una mujer inteligente, se da por vencida.
· El aburrimiento ayuda a tomar decisiones.
· Ser feliz. Es una forma de ser sabio.
· ¡Qué maravillosa vida que he tenido! Ojalá me hubiera dado cuenta antes.

Mata Hari, por Niko Gadda Thompson
Pocas mujeres han despertado tantas pasiones y sembrado tanto misterio sobre sí mismas como Mata Hari, la más legendaria espía del siglo XX. Algunos aseguran que aquella bailarina exótica aclamada en París, Berlín y Montecarlo, amante apasionada de un ecléctico conjunto de caballeros influyentes y supuesto miembro del contraespionaje, no era más que una mitómana compulsiva cuyas ínfulas e ingenuidad le hicieron perder el control de su destino hasta cobrarse la vida misma por quedar envuelta en un embrollo conspirativo en el epílogo de la Gran Guerra. Otros, sin embargo, confiamos en la autenticidad de su naturaleza y poco nos importa la veracidad última de sus anecdóticas peripecias.
Margaretha Geertruida Zelle nació el 7 de agosto de 1876 en Leeuwarden, Países Bajos, era la hija de un sombrerero y como señorita de la burguesía, su máxima aspiración social era casarse y criar hijos. Efectivamente así lo hizo, en Amsterdam y con un tal Rudolf Campbell McLeod. Pero el giro de esta historia se da cuando, por motivos laborales de Rudolf, la feliz pareja se muda a Oriente, primero a Java y luego a Sumatra. El choque cultural despierta en Margaretha una vitalidad jamás antes experimentada y en menos de los que grita un mono, la joven esposa europea se hace muy amiga de este nuevo y excitante universo paralelo. En seguida aprende el idioma, se viste de sus costumbres y se identifica con un pueblo que la despierta a la vida.
Sin embargo, donde hay dicha también hay tragedia. Las cosas ya no venían tan bien con su marido quien, alcohólico y frustrado, la fajaba como todo buen cobarde. Como si esto no bastara, tuvo dos hijos con él, y el segundo de ellos -el pequeño Norman- murió envenenado por la niñera. Así, la relación con Rudolf se terminó definitivamente y de vuelta en Europa perdió el juicio por la custodia de su hija debido, según un jurado de pacatos puritanos, a su libertina existencia.
La pupila de la aurora
Allí comenzó su segunda vida. Primero quiso ser en París modelo de modistos, pero no le fue muy bien. Tiempo después, regresó a la ciudad de las luces y, exagerando sus rasgos de por sí exóticos, se hizo pasar por una supuesta princesa de Java que gustaba trabajar de bailarina. Así fue como empezó a protagonizar espectáculos de danza donde alcanzaba la semi desnudez, una osadía poco habitual en aquellos tiempos.
Se dice que su primer benefactor fue el Barón de Marguerie, quien supo presentarla a la alta sociedad. En los soberbios salones y las cálidas terrazas de las mansiones parisinas, nacieron las fascinantes aventuras de la encantadora Mata Hari. Y en los burdeles y demás refugios de militares y políticos de todo el mundo, bailó su imitación de la danza oriental que tanto la había cautivado en su tierra adoptiva. Como todos los grandes personajes mitológicos de la Historia real, nadie sabe decir si ella era consciente de sus actos y artífice de las consecuencias, o si en realidad hacía conforme se daba la situación sin comprender demasiado el plano general de lo que le estaba pasando.
Relataba su biografía, de por sí inventada, de mil formas diferentes, hasta lograr que nadie supiera muy bien quién era realmente. Todo en ella rezumaba misterio, perfidia y contradicciones. Era la estrella neófita del momento. La diva que representaba todo lo excitante y prohibido en el imaginario occidental. ¡Y encima se involucró con la red de espionaje que envolvía a la Primera Guerra Mundial!
Cuando estalló la guerra, ella se encontraba en Berlín siendo la amante del jefe de policía de la ciudad, y un poco más tarde de Kraemer, cónsul alemán en Amsterdam y jefe del espionaje teutón. Éste último pensó en ella para conseguir información de los militares franceses, obviamente a cambio de importantes sumas de dinero. Mata Hari aceptó y se convirtió en la agente H-21. Pero la intriga y la ambición la convirtieron en agente doble. Se ofreció en París al capitán Ladoux, quien estaba al frente del Servicio de Espionaje y Contraespionaje francés.
La conspiración
El cuento oficial dice que los servicios secretos franceses e ingleses comenzaron a sospechar que la princesa trabajaba en realidad para Alemania y mediante una misión de prueba pudieron confirmar sus sospechas, descubriendo que la agente H 21 y Mata Hari eran una sola persona. Pero la trama se complica cuando un “detalle” muy difundido asegura que los alemanes, al decidir que este personaje les resultaba molesto, prepararon la muerte a manos del propio enemigo, tendiendo la trampa al contraespionaje francés para que asociaran a Mata Hari como un agente alemán. La jugada era perfecta. Enviando un mensaje comprometedor y cifrado con una clave, de la que tenían constancia que sus enemigos ya disponían el método de descifrado, provocaron que las autoridades de París creyeran sin reparos en la veracidad de toda la información interceptada. Todo este relato, sin embargo, está supeditado a la creencia de que los aliados sabían de la treta y aún así, por conveniencias políticas y “económicas” –le debían aún muchas comisiones a la víctima- decidieron matarla.
Detenida por la policía francesa cuando regresaba a París el 13 de febrero de 1917, fue condenada sin juicio previo. Dos días más tarde la ejecución de la misma se llevó a cabo en un alejado castillo de Vincennes.
“En cuanto a mí tengo que ser sincera. Mi vida y mis intereses lo garantizan. Hoy día en torno a mí todo se está cayendo. Todo el mundo me da la espalda, incluso aquel por el que yo hubiera puesto la mano en el fuego. Jamás habría creído tanto en tanta cobardía humana. Bien, que sea así. Estoy sola. Me defenderé. Y si debo caer será con una sonrisa de profundo desprecio.”
Perdonó al pelotón de fusilamiento, se negó a que le taparan los ojos y sonriendo se despidió de ellos agitando la mano elegantemente. Por alguna razón, 9 de los 12 fusileros erraron el blanco. A sus 41 años, Margaretha Geertruida Zelle, mejor conocida como la Mata Hari, moría fusilada injustamente.

Josephine Baker, por Mitzuca Chinycó
Siguiendo la línea de mis colegas de homenajear a mujeres valientes y revolucionarias del París de los años 20, mi elección va para esta muchachita de St. Luis que se metió a la Follie Bergere en su diminuto bolsillo, convirtiéndose así en la primera super estrella negra de la historia moderna. Conocida como “La Venus de ébano”, la carismática Josephine no era lo que se dice una belleza, pero poseía un encanto, una sensualidad y un sentido de la comedia tal que la hicieron única en su género. Y encima la guacha se meneaba como ninguna…
¡Pero basta de palabras! Aquí les dejo a la negrita en su salsa pa que la disfruten como dios manda:
Plantation: http://www.youtube.com/watch?v=MsXyDrf9HO0
El famoso “Banana Dance”: http://www.youtube.com/watch?v=wmw5eGh888Y&NR=1

P.D. Un saludo desde el más acá a Gertrude Stein y a Edith Piaf, otras dos locas de la guerra que al igual que las chichis homenajeadas en este Lance, supieron darle vida y motivo de charla a toda una generación de cansados trabajadores y soñadores frustrados que veían en sus figuras otra realidad. Aquí no hemos podido dedicarles el lugar que se merecen, pero cuento con que mis más aplicados lanceritos irán por su cuenta a las fuentes más cercanas a enterarse de quién carajo estoy hablando cuando hablo de Gertrude y Piaf.
Salud y mucho amor, Niko, Vincent y Mitzuca

Izq. a der.: Josephine Baker, Colette, Mata Hari

28/10/08

Lance Hebdomadario XVI - GEORGIE BOY, por Los Tres Bufones

Al filósofo francés Renato Descartes (1596-1650) le gustaban los buenos manjares. Un día tenía por invitado a un duque que, a la vista de la mesa tan bien provista de buenos manjares, exclamó: “¿Qué veo? También los filósofos aprecian los placeres de este mundo.”
Sonriendo, Descartes contestó: “¿Por qué no? ¿O cree usted que la naturaleza produce las cosas buenas solamente para los tontos?”


Pequeños momentos históricos, por Mitzuca Chinycó
Vicente Juarez del Chamuyo disertaba elocuentemente acerca de la poco conocida superstición euclidiana junto a su camarada y amigo Lord Donthinkson cuando, luego de un retórico giro de inaceptable coherencia, este último, no menos astuto que empedernido, le retrucó: “Sí, sí; todo lo que vuestra merced diga, pero el rictus del ojete duro lo hemos tenido todos.”
Así nació esa famosa aunque inelegante expresión la cual con los años fue variando hasta finalmente transformarse en la un tanto más protocolar “¿Quién no ha sentido miedo alguna vez en su vida?”, adaptada especialmente para las reuniones de salón.

La duda y la comedia, por Vincent Von Streisen
“Los hombres que, presionados por la fe por ellos profesada, se han vuelto como la madera y la piedra, nunca han gozado de mis simpatías. Puedo admirar teóricamente su inquebrantable tenacidad, pero no me gustan. Y aún diré más: yo me considero un hereje en todas las cosas.” (Gorki, escritor ruso)

Existen dos clases de indecisos en este mundo: los indecisos por naturaleza, aquellos que pululan por la vida tomando “grandes” decisiones (subgrupo que no pienso analizar aquí) y aquellos indecisos que lo son por exceso de conciencia. Esta segunda clase de individuo es en definitiva indeciso porque a la larga termina barajando demasiadas posibilidades, o lo que es lo mismo, reconoce en cada una de ellas una cierta porción de verdad irrefutable. Ninguna en sí es más clara o segura; la balanza no se inclina. Lo único certero termina siendo dudar.
Y no es un hecho casual que la duda esté relacionada con la comedia. Pues la comedia es el resultado estético y formal no sólo de la necesidad de reír, sino también de la necesidad que tenemos de mostrarnos indecisos. Como la realidad no es clara, nos reímos de ella. Dentro del chiste opino pero, enmarcada con humor, mi opinión – por contraste – deja de ser solemne. Y como la solemnidad es la altiva y sentenciosa chaperona de la falsa seguridad, mejor alejarse de ellas.

Va, creo.


MÁSCARAS

Grabado de Eva Farji y texto de Lorena Vazquez, amigas por correspondencia de Mitzuca.
Aclaración: estas chicas no son ficticias; existen más allá de nuestros dominios imaginativos y tienen su propio blog.

Hasta hace algunos años, estos trabajos de Eva se encontraban entre las invenciones más controversiales y conocidas mundialmente (recordemos que fueron la inspiración para la creación de las máscaras de goma espuma blanca –similares a la piel del hombre normal- que el gobierno español obligó a usar a los turcos y judíos con el objeto de borrar las diferencias). Sin embargo, la popularidad que alcanzan no es producto de la dudosa generosidad española sino que deviene de la controversia que se genera en torno a una reflexión del polémico F. Nietzsche:“(…) las máscaras de Eva son la culminación de mi obra. Para mi, son de lo más nietzschianas que hay (…)”Es este comentario el que daría lugar a una serie de debates filosóficos acerca de cómo debería escribirse la palabra “nietzschiano”, y si es ético reemplazarla por “nietzschero”.
Ruskin –quien extrañamente no es ruso- escribe lo siguiente:“Antes nos dedicábamos sólo a pensar y dejábamos la ortografía librada al corrector del Word. Sumado a nuestra babia constante, éramos unos verdaderos inadaptados sociales”Paralelo al revisionismo ortográfico que cambiaría las formas de filosofar conocidas, Engels encuentra en la obra de Eva un claro ejemplo de las diferentes máscaras que adopta el capitalismo:“…Tomemos las máscaras de Eva como ejemplo.”Tiempo después, el joven George Lukács, en su célebre Máscaras: el imperio contraataca, denuncia a la obra como “funcional al Sistema” al no retratar al hombre común.
La querella marxista se exacerba cuando se habla de la aparición de una supuesta tercera máscara. Un Horkheimer esclarecedor, recuerda: “Cuando discutían, Adorno y Benjamín parecían un matrimonio burgués. Estar en Frankfurt en esas épocas era insoportable para mí y mi psicólogo me recomendó alejarme de todo”.Según la tesis de Benjamín, la tercera máscara era la síntesis que nos conduciría hacia un mundo feliz y proletario. Adorno, en cambio, fanático de la dialéctica negativa, consideró que la máscara en discordia no era síntesis de nada y negó su existencia.En un intento por conciliar ideas y poner fin al conflicto que tanto lo traumaba, Horkheimer sugirió que las máscaras, en realidad, son perfiles de Eva para poder verse a sí misma desde una visión propia del Arte. Demasiado atrevida para su época, la idea es refutada por S. Hawking en su London Zoo Guide:“No hay nada que pensar, si fueran Arte estarían en un Museo. Peor aún, es ridículo suponer que son perfiles de Eva. De ser así, la pobre era un escracho.”

Comentario epistolar de Mitzuca:
Ese Hawkins sí que era un amargado insolente y de lo más reaccionario. Era tan obtuso el pobre viejo que en una exposición de Picasso lo acusó públicamente de ser un "grotesco latino agitador y sodomita", término este último muy en boga por aquellos tiempos. Lo recuerdo todo muy bien porque yo estuve allí, nadie me lo contó; Pablito lo miró a los ojos un momento y, sacando un crayón azul de su bolsillo, dibujó en la pared de la galería una máscara caricaturesca que reflejaba claramente las facciones del autor del "London Zoo Guide" y "Cosmic Bullshit", entre otros bodriazos filosóficos. Cuando terminó, el viejo le preguntó lacónico: “¿Y usted cree que con eso me hace algún daño?” A lo que el ilustre pintor le respondió: “¿Daño? ¿De qué me habla, buen hombre? Yo sólo pinto lo que veo. Son los tipos como usted los que se encargan de criticar." Y señalando el bosquejo recién hecho, terminó diciendo: "¡Aquí señores, mi última creación! Se titula: Retrato Evaniano de un viejo choto."
Las risas camuflaron la estampida del humillado Hawkins, a quien nunca más se lo vio por los rincones artístico de aquella "jolie" París de mediados de siglo.

Gracias, señoritas, por tan maravilloso blog (www.maquinaotra.blogspot.com). Los Tres Bufones celebramos la iniciativa.

Atte, Mitzuca Chinycó

Queridos bufones,
Mi cabeza venía rota de la última vez que intenté ser eficiente en mi trabajo, razón por la cual no pude dilucidar cómo habían llegado a nuestro blog (y esto es eso que se conoce como pregunta retórica). Lo importante es que, de seguir así, serán siempre bienvenidos.

Saludos y esas cosas, Lorena

Querida Lorena:La respuesta a tu pregunta retórica es otra pregunta retórica: ¿A quién carajo le importa??? Para serte sincero, no tenemos idea... un día nos llegó un mail con la promo de sus "Máscaras" y nos gustó mucho. No todos los días se encuentra uno con un escritor -o escritora- contemporáneo que valga la pena. Cariños y esas cosas, Niko


Homenaje al tío Jorge, por Niko Gadda Thompson
Damas y caballeros, hoy tengo el honor de presentarles al señor Jorge “Georgie Boy” Galindo, un verdadero maestro de lo bizarro; uno de los personajes más excéntricos, hilarantes y auténticos que haya tenido el placer de conocer. Un tipo al que muy poco le ha importado el “qué dirán” de la chusma mediocre; un tartamudo crónico que desde pequeño ha venido desarrollando un carisma de proporciones faraónicas; un cómico nato que ha sabido reírse de todos y de todo; un poeta guerrero cuya voluntad ha sido gobernada por sus propios caprichos y los de nadie más.

Oriundo de Mar del Plata, es uno de los primeros surfistas de nuestro país y uno de los pocos que en el exilio han reemplazado la trillada Europa por las fabulosas islas tropicales del Hawai. Allí vivió casi diez años y corrió olas de casi diez metros, entre muchas otras cosas. Músico de alma, se ganaba la vida tocando en bares y restaurantes de lujo. En una oportunidad, hasta tuvo que competir por el público contra el mismísimo Marley, quien hacía su bolo a unas pocas cuadras de distancia. Corrían los 70´s y la vida era maravillosa.

Jorge es primo de mi vieja y actualmente vive en las Islas Canarias con su fiel compañera, la dulce Leticia, y su hermosa heredera, la pequeña Rocío. Tuve el privilegio de su companía en dos momentos de mi vida, cuando andaba vagando por esos lares del planeta y fui gentilmente hospedado en el seno de su hogar. En ambas oportunidades me quedé con ellos al menos un par de meses, y fueron meses increíbles.

Aburrirse con Georgie Boy es imposible. Solía hacer las cosas más disparatadas con la parsimonia y naturalidad de quien pela una naranja. En un sus arranques aeróbicos, por ejemplo ¡“salía” a correr adentro de su casa!, ida y vuelta desde una habitación a la otra por el pasillo porque, decía: “En la calle hay autos, humo, sol, y esas cosas me desconcentran”. La gente no entendía o no toleraba su constante manejo de la ironía, y se apartaban de él temerosos y confusos. Amante del salmón rosado, la palta y el aceite de oliva, su relación con el mundo estaba siempre teñida de sátira y disparate. Hacía cemento con guantes y antiparras; andaba en juicio con un vecino porque el gallo de éste no le dejaba dormir por las mañanas; se sentaba en el piano y cantaba sólo en inglés, su idioma preferido, ya que con él prácticamente no se le traban las palabras. Y yo me convertí en su público permanente, su fuente de inspiración, aquel que festejaba con sinceridad sus ocurrencias. Fue él quien me enseñó que la vida es una gran broma pesada y que los que se ríen de ella resultan ser los más valientes.

¡Para ti este homenaje, querido tío! Que las musas del surrealismo te sigan acompañando y que nadie te desinfle la alegría de vivir.

Aquí lo vemos disfrutando del “Elastic Swimmer”, uno de sus más legendarios inventos –aún no patentado, por cierto- que consta de un intrincado sistema de arneses y cintas para atar la bici al techo del auto con el cual poder nadarte un eterno “largo” en la pelopincho de tu casa. Verdaderamente ingenioso.

26/9/08

Lance Hebdomadario XV - AFORISMOS II, por Niko Gadda Thompson

Arrancamos este decimoquinto lance -¡mierda que se van acumulando!- con la segunda entrega de mis propios aforismos, es decir, con aquellas conclusiones pretenciosas y voluptuosas de las que seguro me tendré que hacer cargo alguna vez. Después de todo, son mis hijas. Y como ya lo dijo el augusto padre de aquellas tres campesinas pispiretas que no dejaban vaqueano en pie: “¡Qué le vamo a ser! Son familia y familia les daré.”

Los dejo entonces con esta segunda, y por ahora última, selección de pequeñas y agraciadas siluetas literarias. Nos vemos del otro lado:

· En la siguiente oración voy a decirte lo muy idiota e insignificante que eres, así que te recomiendo que no la leas... ¡Ay, señor! Idiota, insignificante y encima masoquista.

· Cuando tenía 20 decían que era muy maduro. Ahora que tengo 30 me dicen que soy un pendejo. Hace 10 años que tengo 25.

· Si hay algo que me monta en cólera es aquella facilidad con la que algunos suelen sacar conclusiones generalizadas. ¡Qué digo “algunos”! Lo más grave de este asunto es que todo el mundo lo hace.

· Sentir la obligación de hacer algo me impide disfrutar haciéndolo.

· No hay mejor amor que aquel que no se ha vivido.

· En el arte, el producto del espectador es la interpretación de una interpretación. La realidad, como verán, es lo de menos.

· Una cosa es que tú hagas lo que todos compran, y otra muy distinta es que todos compren lo que solo tú haces.

· Humanos. Víctimas del destino, verdugos de la historia. Sencillas criaturas de paso por la eternidad.

· Las personas piensan en las personas; el problema es que cada persona piensa en una persona distinta.

· Todos podemos llegar a ser grandes. El principal error consiste en creer que ya los somos.

· La armonía es aquel punto en donde las causas y las consecuencias se confunden. El caos también.

· La verdad no está en la constancia sino en aquellas cosas que la constancia mueve. La verdad no está en el dogma sino en aquellas debilidades que lo sacuden. La verdad no está en las respuestas sino sencillamente en las preguntas. La vedad no está en los límites de ningún sistema preestablecido sino en la búsqueda del estilo propio. La verdad está en aquel que ha logrado prescindir de ella.

· Saber que no se puede crear un mundo perfecto, no significa creer que no se pueda lograr uno mejor.

· No se trata de un escepticismo orgulloso y gratuito. ¡Ojalá pudiera estar yo seguro de las cosas! Todo sería mucho más fácil. Pero no es así. La duda, eternamente risueña, es mi más fiel e indeseada compañera. Es por eso que mi vida se basa en una escalonada toma de decisiones espontáneas. Soy el resultado de una constante improvisación.

· Desconfío de aquellos que me dan la razón; señal de que he hablado demasiado y ya han dejado de escucharme.


El mundo está de la corneta

¡Aquí les caemos con una nueva edición de esta legendaria sección que habíamos abandonado a la suerte del señor!
En esta oportunidad, el protagonista de nuestra historia será un adorable primate inferior que cierto día se levantó con resaca y, harto de su monótona existencia, se dijo a sí mismo: “¡Se va todo a la mierda! ¡Me la juego completa, carajo! ¡Ya no le tendré miedo a nada ni a nadie!”

Y vaya si cumplió su designio a rajatabla.

Esto es lo que se llama estar de la corneta versión “reino animal”, señores. Con ustedes, Billy Pelliscos, el mono suicida:

http://www.youtube.com/watch?v=a7xUh8jOI8M&feature=related


Hace unos meses me pasó algo que está para enmarcarlo, la verdad. Cuando me siento un pelotudo, me refugio en dos o tres sucesos que he tenido en la vida que me ayudan a soportar cualquier mal trago. Una de esos sucesos es este que al cual me refiero ahora.
Se trata del intercambio epistolar que mantuve con un tal Juanjo, un gallego –abogado y escritor- que conocí en mis épocas “londinenses” cuando vivía y trabajaba en el Millenium Hostel, un enorme albergue estudiantil (cuatro pisos y cuatrocientas camas) ubicado –literalmente- dentro del cementerio de Kenzall Green, en la zona 3 (al noroeste) de la legendaria capital.
Modestia aparte, aquí les dejo sus momentos más jugosos:

Primer mail de Juanjo:
…aún recuerdo aquellas tardes soplando vasos de cerveza junto al cementerio de Kensal Green. Te recuerdo como un tío agradable, de conversación fácil, y sobre todo bastante convincente, también excesivamente soñador (si la paradoja es admisible), un amigo, un tipo inteligente con el pelo melena azabache (¡qué épocas aquellas!) y una perilla graciosa, atractivo para las mujeres pese a su corta estatura, con una labia que indefectiblemente disipa dicha merma, ojos negros y profundos, sonrisa cautivadora, que fumaba marlboros y tenía una sonrisa cálida. Aún conservo las fotillos bebiendo juntos, ayer las vi. Te metí en el google y zas!!!
…soy abogado del Ayuntamiento de mi pueblo. De la municipalidad como decís vosotros.
¿Sabes que escribí un relato corto y un tal Nicolás Gadda Thompson era uno de los protagonistas? Claro, ¡cómo ibas a saberlo! Lo escribí en tercero de carrera, se llama "las hebillas del camino". Tal vez algún día te lo mande.
En fin, ¿que tal estás? Espero que todo te vaya bien. Te dejé en Londres con un libro en las manos: Archipiélago Gulag. Si no me despedí, seguro que ya me perdonaste... No lo hiciste porque sí te dije adiós, lo acabo de recordar.
Una vez llegó un teléfono a mis manos de dudosa procedencia, realicé una llamada al lugar más lejano que conocía en mi cerebro, y me cogió el teléfono tu hermana, una tal Guillermina. De esto hace ya casi diez años.
Yo me casé el año pasado. Espero a un hijo para el mes de mayo (se refiere al mayo que acaba de pasar).
Un abrazo, Nico.
Juanjo


Primer mail de Niko:
Tío, sí que me has sorprendido con este mail!!!
Debo admitir que aún no te reconozco, y me da mucha vergüenza en vista de que tú me recuerdas mejor que yo mismo hace 10 años.
Te cuento que ya no tengo aquella melena azabache (te adjunto una foto más actualizada... ríete todo lo que quieras), ni tampoco estoy muy seguro acerca de la “labia”, pero aún conservo mi estatura y mi espíritu excesivamente soñador (los golpes de la vida sólo han acentuado mi predilección por el refugio de la fantasía).
La verdad que ha sido un placer extraño e inesperado. Envíame una foto así termino de recordar quien eres.
Salud y euros, Niko

Segundo mail de Juanjo:
Tal vez sea una virtud mía, la de recordar a toda la gente con la que anduve, o a aquellos con los que en algún momento mantuve unas palabras.
Que tú no nos recuerdes ni a mí ni a Fernando, sólo tienen una explicación, pues si bien ha pasado mucho tiempo y tal vez las pistas que te ofrecí no despertaron los recuerdos buscados, a mi modesto entender deberían haber bastado; por lo tanto la respuesta es evidente: no causo huella. Sin embargo de ti me he acordado a lo largo de todos estos años multitud de ocasiones. La respuesta también es evidente. Tú causas huella.
O tal vez sea aún más fácil. Tú eres un guaperas y yo un tío más bien feo. Ante todo no pienses que soy maricón. No lo soy, joder no lo soy. Aunque si después de diez años un chalao me localiza vía internet y me describe con tanta nitidez, sólo pensaría: “¿Tanto rastro dejo?”, o “¡Menudo mariconazo!”
Recuerdo cuando te conocí, yo estaba echando un pitillo, y tú andabas pasando la aspiradora por la moqueta del antro. Luego por la tarde Fernando o yo o tú, nos acercamos carretera abajo al off licence más próximo y nos subimos unas cuantas latas de “cerocincolitros” de cerveza y así pasamos algunas tardes más durante aquel par de semanas.
Con posterioridad se nos unió un compatriota tuyo, que solía llevar un pañuelo rojo al cuello como si acabara de regresar de las fiestas de San Fermín, era parco en palabras y las pocas que escupía resultaban vacías; pero era un buen tipo, un corazón con patas, a veces se ponía un sombrero cordobés, y solía beber vino barato en lugar de cerveza, entonces sus sonrosados mofletes se volvían rojos del todo. ¿Ves, Nico? No recuerdo su nombre, tal vez sea porque también era muy feo, jajajaja… Me río... Jajajajajaja... Me vuelvo a reír.
¿Se llamaba Pedro? No lo creo. Con él si salimos una noche. Fernando, él y yo. Y pillamos tal cogorza en Fullham Broadway, que cuando llegamos al hostal en un taxi furtivo, se puso a vomitar como un cerdo por todo el coche. Recuerdo al negro gritando, que quién le pagaba la limpieza del buga. Joder, cómo se llamaba…
Una tarde intentaste enseñarme a jugar al "truco". Otra tarde me explicaste la diferencia entre el pueblo sudamericano y el asiático en cuanto a comportamiento e idiosincrasia. Dudo poder reproducir dicha diferencia, pero me convenciste, la mecánica lógico-deductiva junto a la sencillez del razonamiento eran plausibles.
De mí poco pudiste aprender, pero recuerdo que más de una vez nos reímos a carcajadas.
En cuanto a las fotos que me mandaste, el recuerdo que tengo de ti es fiel reflejo de la primera (pareces el líder Tupac Amaru), aunque he de reconocer que estás mucho mejor en la segunda (le das un aire a cambiaos). Sigues igual tío. La sonrisa es la misma. Me alegro.
Un abrazo. Tal vez en Agosto decida pasar a máquina los relatos que un día escribí. Te mandaré el que D. Nicolás Gadda Thompson protagoniza junto a un tal Carlos Zaid Álvarez Sandino.
Joder cuéntame algo de tu vida, tienes hijos, estás casado, a qué te dedicas, piensas venir a España, y sobre todo ¿tienes algo más escrito? Me gustaría leerlo. ¿Qué tal esos viajes por Bolivia? ¿Qué hiciste después de Londres?


Segundo mail de Niko:
Querido Juancito, ¡acabo de leer tus mails después de no revisar mi correo por casi dos semanas! Perdón por el silencio; espero no lo hayas interpretado como indiferencia. Por lo que a mi respecta, me sigues sorprendiendo con tus precisos recuerdos acerca de nuestros días juntos allá en las inglaterras. Si no dejaste huella en su momento, ¡ciertamente la estas dejando ahora, tío! Y es cierto que, aunque halagado, por un momento yo también pensé: “Menudo mariconazo", pero ahora me dan ganas a mí de serlo y así poder saborear tus palabras con el agregado libidinoso que tanto se merecen. En serio, ni las minas mas devotas me han dicho cumplidos tan bonitos. Se agradece.
Ahora estoy en la costa viviendo en lo de mi primo a pasitos del mar (enero del 2008). Mucho surfin y hacemos lo que se puede con las mininas, aunque me siento un poco mas verde que en otros años... En fin, no me quejo. Mi vida es sencilla y amena, por suerte y por ahora al menos. Después de Londres, hice unas cuantas cosas (aquí hago un escueto y aburrido resumen de mis actividades en los últimos años) y no, aún no estoy casado, aunque me esta dando prurito el tema de tener un hijo (o hija, claro). Supongo que encontrare compañera para ello cuando finalmente decida priorizar la estabilidad. Por ahora, puedo soportar un tiempo más, al menos hasta después de conocer el caribe: mi próxima y quizás última gran travesía solitaria.
Te mando un abrazo enorme y gracias de nuevo por tan gratos piropos. Saludos a tu chica y a Fernando si es que lo sigues viendo.
Adeus, Niko

Como verán, un recuerdo muy buena onda que lo levanta a uno de cualquier bajón, y muy personal también; por eso no estoy seguro de por qué lo estoy publicando en este hebdomadario... Sé que hacerme el canchero es una de las razones (después de todo soy un grosso y quiero compartirlo con ustedes), pero no es la única; ni mucho menos la más importante.
Al menos demuestra claramente la marca que podemos generar en las personas sin siquiera tener conciencia de ello. Que este muchacho escribiera un cuento con un personaje que lleva mi nombre, por ejemplo, para mí funciona como uno de los más maravillosos cumplidos que jamás alguien me pudiera regalar. El éxito, señores, tiene mucho más que ver con esto. Al menos para mí.

A ver si ahora entienden porque es que soy un perdedor.

Salud y mucho amor, Niko


P.D. Otro lance sin chiste gráfico del querido Mitzuca… no sé qué le pasa, pero váyanse acostumbrando.

¡Ah!, y no se olviden de…

www.lostresbufones.blogspot.com

2/9/08

Lance Hebdomadario XIV - AFORISMOS I, por Niko Gadda Thompson

Siempre concebí al aforismo como la forma literaria con mayor gradación de pedantería intelectual: profunda sabiduría en pequeñas frases. ¡Cómo si fuera tan sencillo! Personalmente, a lo largo de 15 años he venido llenado páginas enteras con estas “conclusiones” pomposas y pretenciosas. Jamás dije que yo no fuera un pedante pomposo y pretencioso. Pero lo cierto es que van saliendo solas y es algo que a todos nos pasa en mayor o menor medida. Algunos, simplemente, nos tomamos el trabajo de archivarlas. Qué se yo, por ejemplo estas en el bondi, acabas de leer algún artículo sobre el loquito de Adolf y su nacionalsocialismo y después de masticar los conceptos, depurar las boludeces y asociar el tema con otros paralelos, terminas pensando: “El artista se parece al dictador en una sola cosa: ambos necesitan de la aprobación de las masas, mientras que los demás se conforman con la aprobación de sus clientes.” ¡Y ahí lo tienen: un aforismo!
A continuación, la primera lanzada de pensamientos propios –como diría Pascal- a ver qué les parece. Ya aclaré que de pedantería esto tiene mucho. Sólo espero que no sea lo único:

· El gran error de la humanidad consiste en estarse siempre preguntando cuál es el gran error de la humanidad. Eso y los jeans nevados.
· La debilidad de los sistemas políticos no ha consistido en la rigidez de sus fronteras ideológicas -pues es allí donde puede intervenir el pragmatismo- sino en la estupidez, la invalidez moral y los trucos del inconsciente de aquellos que pretendieron llevarlas a cabo.
· Vivir es repetir la experiencia de tener, una y otra vez, nuevas sensaciones.
· El trabajo es la solución a dos de los problemas más cruciales de nuestras vidas: el sustento y el aburrimiento.
· Reivindico la igualdad entre los artístico y lo artesanal. Ambas son la misma cosa cuando se han hecho con ganas. Y cuando no, también.
· Un buen artista es aquel que subordina el talento a la vocación. Más que ser bueno, hace falta querer serlo.
· El arte es efímero por naturaleza, y eterno por mérito propio.
· La infidelidad no es tanto un tema de tentaciones pasajeras sino más bien un problema de alcobas descuidadas. Si las parejas formadas tuvieran mejor sexo, de seguro habrían menos cuernos en nuestra sociedad.
· Si tu pareja te deja, tenés todo el permiso del mundo para sentirte un fracasado. Si no lo superas, sos un fracasado.
· Es la misma y desdichada obsesión humana por saber si somos algo más que simples seres mortales la que, en definitiva, nos define como tales. Ni los dioses ni las bestias se hacen semejante pregunta.
· Sucede que somos lo que nos sucede, en tanto nos sucede por lo que somos.
· No es tanto la cara que uno tiene, sino la cara que uno pone.
· La intuición responde a las preguntas que jamás nos hemos formulado.
· Las mejores historias son las que nos cuentan cómo somos, no las que nos dicen cómo tenemos que ser.
· Los únicos que tienen justificado el ahorro son los holgazanes y los únicos que sobreviven al despilfarro son los emprendedores. Si no eres ninguna de estas cosas, dedícate a gastar lo que ganas y no procures más.
· Que los tropiezos sirvan al menos para echarnos unas risas.

Bueno, ya. Que tampoco los quiero saturar con estas cosas.

Recomendaciones bufonáceas

1) Si estas arto del skate, la tablita de surfin, el esnoubor y los patines que usa Marley cuando se pasea con su novio por la rambla de Miami, copate con lo último en imitaciones anatómicas del reino animal. ¡Las “Jumping Stilts” te van a volar la peluqueta!:
http://www.youtube.com/watch?v=hTVRfwas7Hk

2) Miren este desmadre padre en un viejo recital de los gansos y las rosas. Presten especial atención a la “voladita” de Axl del comienzo. Todo un calentón este muchacho. Pero qué carisma, por dios, ¡qué carisma!:
http://www.youtube.com/watch?v=d5nDsKgI_zQ&feature=related

Salud y mucho amor, Niko

P.D.: En esta oportunidad Mitzuca no nos va a deleitar con uno de sus chistes –según aclara, no se le está ocurriendo nada que valga la pena- pero sí tiene para convidarnos uno de sus primeros dibujos publicados en “El Bonsái Erecto”, equivalente japonés –y clandestino, por supuesto- de la revista Playboy allá por los años 50, en la que colaboró por correspondencia durante más de 5 años. Exageraciones aparte, en esta entrega Mitzuca sugiere algunos astutos tips a la hora de lubricarse. Los que sepan el idioma nipón, notarán que es cualquiera.

29/8/08

Lance Hebdomadario XIII - ESQUEJES BUFONESCOS, por Vincent Von Streitsen

- ¿Qué es ponerse nervioso, Fausto?

- Cuando alguien te hace un chiste y vos no podes ser inteligente y aguantar no decirle nada. Y te enojas y te explota algo en tu cuerpo.

- ¿Y te ponen muy nerviosos los chistes?

- Ya no. Ahora ya aprendí. Dejalo así. Lo ignoro y chau. Y yo sé, yo creo que el que molesta a otro así nomás, después le pasa algo malo a él. Por ahí se cae con algo…

(Fausto Neyra -6 años de edad- en un reportaje para la Revista La Nación)


Palabras.
Simples palabras.
Tontas e ingenuas palabras.
Ellas siguen insistiendo, poco importa para qué.

Epígrafe de “Tres tristes en el Tigre”, título que Vincent Von Streitsen le dio a su ensayo sobre la conexión aparente entre la nostalgia y los repollitos de bruselas.


El problema con este mundo es que, en realidad, no tiene ningún problema; por eso nos toca a nosotros -bestias aburridas- crearlos y sufrirlos para entretenernos así durante el poco rato que nos toca de vida.

Palabras de Mitzuca Chinycó extraídas de su magistral conferencia “Las bondades del calentamiento corporal” dictada –el 22 de diciembre de 1998- en la Universidad de Caracas, Venezuela.


El mundo está totalmente desquiciado. ¡Loco de remate! La gente llora la perdida del amor eterno durante la noche y hace una hora de pilates a la mañana siguiente; vende su tiempo a precio de costo y se limpia el culito con toallitas extra suaves, ideales para estar en sintonía con el canto universal a la mundanal estupidez, esa música chatarra que se nutre con la fibra de nuestras cuerpos y pudre la esencia de nuestras almas dejando un bao sudado con aroma a feromona rancia. La vida es un enchastre de trivialidad, soledad y profundo sufrimiento. ¡Todo es una gran confusión reglamentada, un ridículo disparate organizado! Parece la masturbación compulsiva de un sátiro endiosado.

Típicas boludeces que un joven, austero y despechado escritor vomita cuando su novia lo deja por el beneficio de unas pocas horas de sueño y algo más de concentración en el trabajo. Eso o porque se está tirando al hijo de algún empresario.


Extraña condición esta la mía, sentado a la vera de mis cavilaciones en el oscuro salón de una casona balnearia. Sin un centavo en el bolsillo pero con cuatro habitaciones, dos cocinas y tres baños a mi disposición, escribo estas palabras con algo de recelo y bastante resignación.

No siendo ya joven, pero tampoco un viejo. Nómada, libertino y solitario cual hiohakusha occidental. Amigo de las letras, amante de la pluma, hermano de la lengua. Sé muy bien que no sé bien lo que bien se puede no saber. De lo otro, menos.

Activo y soñador, soy las dos y ninguna cosa. No hay título, no hay rótulo, no hay color. Ni siquiera es suficiente mi condición de indefinible; huérfana de nombre y ciega de razón, mi vida sigue y es absurda. No hay pobreza ni riqueza. No hay talento ni pasión que devore las opciones y se ría de las dudas. Mi alma se alimenta de cualquier cosa. Todo lo mastica con amor, pero con ese amor fraternal que no sabe de coito, que no entiende de sangre; hasta ahora puras pompas de jabón.

Allí sigo protegido de la lluvia, con mi amigo Merlot y la piel de gallina, escondiéndome un momento en este viejo caserón. Enciendo un cigarrillo y mi mente se coagula en un caldo de sopor.

Primera versión publicada de“San Lorenzo y Sarmiento”, por Niko Gadda Thompson. Escrito el 18 de febrero del 2005 en la esquina familiar de Mar del Plata.



RECOMENDACIÓN AL PASO: ALQUILENSEN “LOS EDUKADORES”



El arte es una forma satisfactoria de regurgitar la locura que busca una salida de nosotros mismos y no siempre encuentra el camino correcto. Así y todo, jamás las notas en la partitura, la pintura en el lienzo ni la tinta en el papel podrán compararse a la impronta de la vida misma. Porque en el arte hay espacio -y tiempo- para la premeditación. La realidad jamás podrá igualar en prolijidad a los juegos de ficción. Desde el punto de vista técnico, nunca hay tiempo de ensayar nada.
El arte es un claro –y “prolijo”- reemplazo de la vida por el relato (pintado, bailado, narrado, etc.) de la misma. Así como se lee para “expandir los horizontes más allá de nuestros recuerdos”, se escribe para “expandir los horizontes más allá de nuestras propias acciones”. Y así con todas las artes. La ficción, en definitiva, es aquello que bien podría pasarle a uno, aún considerando a las historias más disparatadas, pues no se trata de vivirlas, sino de sentirlas como vividas, aunque más no sea como testigos privilegiados de las mismas. Esa característica de la ficción –su naturaleza vivencial, aún siendo artificial- nos es suficiente para desearla y consumirla, apropiándonos así de su esencia más íntima: el placer que proporciona la ilusión misma de vivirla.

Todo esto es muy lindo, pero aún así jamás podrá compararse realmente con la vida misma, la más sublime y universal forma de improvisación, de creación. En ella no hay segundos intentos; todo queda archivado y es presentado al público tal y como se hizo la primera vez.
Por supuesto existe el arte improvisado, así como los ensayos en la vida real (el ensayo de una declaración de amor, de una argumentación en un juicio, de un pedido de aumento salarial, etc.), pero podríamos decir que aquí los signos se invierten; la improvisación en escena le pertenece, antes que al arte, a la vida misma, mientras que el ensayo en vida es hacer de un acontecimiento real, un producto de nuestra inventiva y, por ende, de nuestro arte.
En mi opinión, son los más osados aquellos que buscan su satisfacción, su arte, en la vida misma, y al hacerlo arriesgan más de lo que cualquier mortal osaría imaginar. Por supuesto, los resultados son extremos; las peores estupideces son también propias de aquellos los más osados. Como dice el dicho: “el que arriesga mucho gana mucho, pero si pierde lo hace como ninguno”. Y aún así jamás cede; es más, algunos incluso hacen de la pérdida un motivo de orgullo, de la desesperación una herramienta de seducción, de la autodestrucción un fabuloso estandarte.
Por eso los más valientes artistas son aquellos que reflejan su locura en la vida cotidiana, haciéndolo de tal manera que terminan creando verdaderas obras maestras.

El carisma no es otra cosa que el grado intrínseco de esa valentía.


“Sobre el Carisma”, bla bla bla, por Mitzuca Chinycó


En el psicoanálisis el paciente expone su discurso y el analista dirige el rumbo de la conversación hacia aquellos puntos que sean necesarios elaborar. En la lectura de algún texto místico -el I´Chin, por ejemplo- son los elementos (los astros y los libros) los que proponen el discurso y le toca al paciente rellenarlo con su propia interpretación de lo que le está sucediendo. En el primer caso el peligro de “negligencia” radica en la subjetividad del analista, en lo desacertado que esté en su análisis del discurso del paciente. En el segundo caso, donde es el paciente el que se encarga de la interpretación final del discurso propuesto por ese “otro” escrito e impersonal, el peligro de “engañarse” –más bien por el ejercicio de la negación- es responsabilidad pura del interesado.
En la Astrología y el Tarot ocurre algo muy parecido sólo que son las tres variables –analista, lectura de algún elemento y paciente- las que se combinan en un formato algo más complejo que el anterior.
Así y todo, estos distintos formatos son más o menos la misma cosa: un trabajo en equipo donde hay uno que tira la curva y otro que completa el círculo.

La verdad siempre estará en uno. Que cada cual escoja su mejor manera de enfrentarla.

(Extraído de “Interpretándomela”, ensayo metastático por Vincent Von Streitsen.


- ¿Y te casaste?

- De eso nada. Sería como incendiar una casa entera solo para dorar una tostada.

(Uno de los personajes de Benny en su legendario programa de TV “El Show de Benny Hill”)


Espero que hayan disfrutado al menos uno de estos esquejes literarios que andaban juntando polvo en los estantes de la virtualidad. Metáforas pelotudas aparte, de nosotros para ustedes.

Supercalifragilisticoespiralidosamente, Vincent

P.D. ¡Volvieron las chistes gráficos de Mitzuca! Claro que sí, niños y niñas de la junta hebdomadaria. Para ustedes los amantes del particular sentido del humor de este japonés senil y desquiciado. Se viene una nueva camada de entregas delirantes. ¡Esperamos que la disfruten!

2/8/08

Lance Hebdomadario XII - CUATRO DE LOS FANTÁSTICOS

Más valioso que tener ideales es tener deseos y proyectos, más valioso que tener grandes palabras es tener palabras propias. Más importante que imaginar que uno carga en sus hombros con la humanidad entera es dar los pasos propios, limitados, concretos, necesarios y útiles. Claro, también es más difícil. (Rozitchner, filósofo argentino)

No sabemos qué viene primero, si la fascinación de los creado o la que se tiene por el artista. Tampoco sabemos si debemos perdonar o no sus defectos en virtud de sus creaciones. Mucho menos si la verdad está en las manos que moldean el barro de las artes. Lo único que sabemos es que, a la larga, poco importa todo ello.
Aquí no hemos venido a juzgar, sino a disfrutar de ese Otro que hace cosas y que está bueno que las haga porque la vida es corta y uno no puede hacerlo todo. Hemos venido también a reírnos, a reírnos de lo ajeno tanto como de lo propio; porque reírse es reírse de uno mismo, o no es reírse. Hemos venido a soñar, a soñar despiertos, ese viejo cliché que nos sigue alimentando con sus riquezas infinitas. Porque la vida no alcanza y el placer en la vigilia suele ser muy poco.
Los que hacemos estos lances creemos en la celebración de la creatividad más allá de todas las escuelas, de todas las tendencias y de toda esa moralina diseñada para criticar, calificar y empaquetar aquello que por el bien de nosotros mismos, debería permanecer libre.

Sin más preámbulos, hoy celebraremos a cuatro grandes artesanos que han hecho de sus vidas verdaderas obras maestras.

De Chaplin hace mucho que no se escribe, de Auguste Rodin se escribía una cosa y ahora se escribe otra completamente distinta, de Juan Filloy nunca se escribió nada y de Pity Alvarez se escriben muchas boludeces. Nuestros tontos corazones de príncipes valientes nos llaman a rescatar, en forma de homenaje, a estos cuatro juglares y bandidos de sus respectivos extravíos. Para honrar a uno de ellos hemos invitado a su viejo amigo, don Rosendo Ochoa, baquiano lector y compinche de la casa.

Chaplin, por Mitzuca
Charlie, en primera persona, hablando sobre el vagabundo (the tramp):

Ya saben, este muchacho tiene varios “lados”: un vagabundo, un caballero, un poeta, un soñador, un solitario, siempre ávido de romances y aventuras.
Él te va a hacer creer que es un científico, un músico, un duque, un jugador de polo. Sin embargo no está por encima de juntar colillas de cigarrillos del piso o robarle el dulce a un bebé. Y por supuesto, si la ocasión lo amerita, pateará a una mujer en su trasero, ¡pero sólo en un enojo extremo!
El niño que nunca creció: andrajoso, congelado, hambriento, pero aún así asomando su nariz al mundo.

Charles Chaplin nació en un rincón oscuro del Londres victoriano y terminó revolucionando el cine, la comedia y a la mitad de este loco, loco mundo. Existe una inagotable bibliografía sobre su vida y su obra, incluso él mismo publicó una autobiografía de sus aventuras hasta el momento de hacerse famoso la cual le ha salido tan entretenida como cualquiera de sus películas. Así que no hace falta que les hable demasiado de él. Vuelen cual alegres palomitas hasta la fuente de datos más cercana y lean cualquier cosa que se haya escrito sobre este ilustre trotamundos. ¡Joder, y vean sus películas!
Lo que sí les puedo contar es lo que me respondió aquella vez cuando, en medio de una juerga loca en Okazaki –lo recuerdo porque fuimos al Dragón Erguido donde solía trabajar mi madre- lo miré a los ojos y le dije: “Oye, Charlie, ¿por qué no haces una peli que denuncie a todo este puto sistema capitalista de una vez por todas?”
Y él me dijo: “¡Pero si ya la hice, cabrón! ¿Acaso aún no la has visto? Se llama Tiempos Modernos. Verás que te va a gustar.”

¡Y estuvo bien buena!

Auguste Rodin, por Vincent
El mundo sólo será feliz cuando todos los hombres tengan el alma de artistas, es decir, cuando todos sientan el placer de su labor. (Rodin, Testamento)
Existen hombres y mujeres que están marcados a fuego, desde muy pequeños, por una pasión determinada. Dichas pasiones –abrigadas con los ropajes de una existencia mortal determinada por sus circunstancias específicas- suelen desembocar en nuevas formas de ver el mundo. René François Auguste Rodin fue uno de estos hombres, cuya pasión por la escultura, un origen humilde, la temprana decepción de su padre, una preparación mucho más artesanal que académica y una sociedad reacia a los cambios bruscos, marcaron con su obra el punto de inflexión de un arte admirado pero olvidado por las manos siempre inquietas de la renovación.
“Propiedad del genio es provocar la sorpresa, crear la confusión, despertar la envidia, inspirar negaciones, hasta la hora en que, por fin reconocido y aceptado, se eleva para siempre por encima de las querellas de camarillas y de escuelas”, escribió refiriéndose a Rodin un viejo amigo. "Rodin es el más grande escultor de los tiempos modernos. Este hombre supo legarnos otra vida. El mármol prodigioso que representa El beso es indudablemente la consagración más poderosa que el arte haya hecho del amor; y El Pensador, ese pensador que parece roerse el puño para buscar la verdad; en su frente anidan todos los pensamientos que la humanidad ha tenido..." afirmó Manuel Toussaint, crítico y escritor francés de la primer mitad del siglo XX.
Miope en alto grado, alumno de la Escuela de Artes Decorativas (apodada la “petite école” en la jerga estudiantil para contraponerla a las “grand écoles” mucho más prestigiosas, aburridas y remilgadas), conocedor tardío de clásicos como Homero, Dante, Shakespeare y Boudelaire, se desenvolvía muy bien, no obstante, en el presente y su entorno. Tenía “calle”, como decimos en casi todo el mundo. Y tenía ideas nuevas.
Poco se sabe de su vida entre los 24 y lo 37, salvo que a los 35 descubrió a Miguel Ángel… y al fin no se sintió tan sólo. De su obra dijo: “Todas las estatuas que él hizo son de un apremio tan angustiado que parecen querer romperse a sí mismas. Parecen querer ceder a la presión demasiado fuerte de la desesperación que las habita”. Más tarde tuvo una segunda e inesperada fuente de inspiración: la desconocida labor escultórica de Edgar Degas.
Como la mayoría de los hombres que dejan marca en este mundo (de los cuatro aquí homenajeados no se escapa ninguno), Rodin era un libertino insaciable, y entre sus mayores conquistas -a la vez que su peor condena- figura la aristocrática Camille Claudel (hermana del famoso escritor Paul Cluadel). No sólo se enamora perdidamente del maestro sino que demuestra ser una de sus más fieles herederas para terminar sola y olvidada en un hospicio de lunáticos… En fin, la historia nos enseña que la miel no tendría sabor si las abejas no picaran. Nadie está exento de fantasmas.

Juan Filloy, por Rosendo Ochoa
Don JF, como así gustaba llamarse el hombre, es el desconocio má jilustre de toda la historia de mi querida provincia. Apodao el “rebencazo gringo” por los paisano de aquellos tiempo, don Juan era un putañero padre y fue adorao por más de 567 agradecidas profesionale. Su bajo perfil al respecto no era mera maña; además de ser un eximio semental incapa de dejarse domeñá por mujer alguna, fue también caricaturista, militante activo durante la Reforma Universitaria del 18, socio fundador de Talleres de Córdoba, réferi de boxeo, fundador del Museo de Bellas Artes de Río Cuarto, fundador también del Club de Golf de Río Cuarto y juez de la Corte de aquella misma ciudad. Vivió, sin ir más lejos, hasta los 107 años.
Ahora bien, por sobre toda esta curricula fascinante, Juan Filloy supo ser un excelente y silencioso escritor. Por alguna misteriosa razón que sólo responde al llamado del amo, sus ediciones no superaban los pocos cientos de ejemplares y sólo los repartía entre la gente amiga.
Así y todo, ya lo dice el refrán: “Lo que es grande se nota”. Algún listillo descubrió la pólvora y recién ahora se lo está empezando a reeditar. A mí, personalmente, no me caben dudas que en poco tiempo lo van a comparar con sus contemporáneos más machotes.
Así que los invito a que sean los pioneros de este universo literario imposible de disimular. Cualquiera de sus obras es buena; yo les recomiendo que empiecen por “La Potra”.

Pity Alvarez, por Niko
“Hoy lo que falta es el tiempo. Mañana va a ser el agua.”

Al final resulta ser que los seguidores de la disuelta Viejas Locas que hoy reniegan de los cambios de rumbo que el Pity está teniendo con Intoxicados, no se diferencian en mucho a los conservadores, reaccionarios y ortodoxos que tanto parecen repudiar. Mucho “legalicen la maría” y “estamos en contra del sistema, loco” pero a la hora de la libertad de expresión, no toleran que el artista se desvíe de lo que venía haciendo –que es lo que a ellos parece sentarles cómodo- y lo tratan como un traidor, como un careta que se pasó al pop y encima ahora flirtea con la electrónica. “¡Malditos primates ignorantes!”, diría el señor Burns. Los caretas son ellos mismos que no pueden ver más allá de sus inmediatos horizontes. ¡Si quieren escuchar siempre lo mismo, ahí tienen los discos ya gravados para pasarlos una y otra vez! Y esto va para todos los fanáticos unidimensionales.
El Pity, como cualquier ser humano con un mínimo sentido de la búsqueda, prosigue su camino, se fuma un par de churros y se pone a delirar. El que no lo entienda, ¡que le den por culo!
Y al periodista o hijo de buen vecino gilipollas que no pueda ver la maravillosa complejidad de una persona sensible y creativa que ríe, que sufre y que vive como pocos en este aburrido mundo, ¡que le den por culo también!
En un mundo de adictos al consumo de zapatos y celulares lujosos, un tipo que se droga es un adicto más, y nada más que eso. Al menos el Pity es un artista. Y sucede que el arte es un medio donde se puede ser egoísta, obstinado, maquiavélico y hasta drogadicto -llegado el caso- y aún así sacar algo de provecho. Pintar para no estresarse, escribir para no pirarse, componer para no matar al vecino de la esquina.
Los demonios no son el problema, pues los demonios estarán siempre. Lo que importa es lo que hacemos con ellos. Y sobretodo, cómo lo hacemos.

23/7/08

Lance Hebdomadario XI, TARDE PERO QUÉ IMPORTA, por Vincent von Streitsen

“La gente cree que no soy más que un chucho maloliente sin novia y que trabaja de pringao integral, pero al menos soy auténtico y no le envidio nada a nadie” (Fray de Futurama, versión traducida al español ibérico)

No es poco, mi querido Fray. No es nada poco.

Tarde, pero qué importa
¡Saludos, lanceros! En esta oportunidad me tendrán a mí, vuestro querido Vincent, como su leal anfitrión. Empecemos por un sabroso tentempié:

Chistes cortos políticamente incorrectos
¿Qué le dijo una tuca a la otra?
"Ju, ju... ¡Tamos re fumadas!"

“Fracasamos para triunfar, sufrimos para gozar, odiamos para amar. Los Ángeles no lloran...no saben lo que se pierden.” (Vincent von Sreitsen.)

Si existe algo más narcisista para un escritor que leer en voz alta un fragmento de su propia autoría en algún contexto público, sin dudas es citarse en algún escrito posterior. Como ven, soy definitivamente un narcisista, y eso que nunca me leí en público. No importa, me he citado y no hay vuelta atrás, pero creo que valió la pena sobretodo porque no recuerdo haberlo escrito, y siempre es bueno no recordar algunas de nuestras propias creaciones porque eso nos sorprende y refleja nuestra capacidad de expansión, nos abre el abanico de nuestras más resignadas limitaciones. Es como cuando rememoramos el fragmento de algún sueño que tuvimos y nos maravilla la idea de haber diseñado ciertas estructuras, respondido con ciertos conocimientos, actuado con determinada astucia que hubiéramos jurado jamás poseer.
Y sucede que habitan en mi mundo interior un sinfín de seres únicos y extravagantes. Soy la carcasa material de una horda imaginada que se ha repartido entre sus miembros los dominios de mi mente. Contradictorias por definición, dichas entidades mantienen la armonía propia de una variedad equilibrada. Se definen por la autenticidad de sus convicciones, mas éstas son dispersas, diferentes unas de otras.
Por si esto fuera poco, mis fronteras cerebrales sufren constantes invasiones volviendo al entramado sináptico un verdadero campo de batalla… o una loca fiesta romana, según cómo se vea. Tormentos indescriptibles, placeres fabulosos, cosquilleos emocionales imposibles de clasificar. La aplastante duda seguida de la más ferviente osadía. El hastío pantanoso devenido goce irrefrenable. La tristeza absoluta opacada por la algarabía repentina. Y todos estos estados amalgamados y reorientados en un pastoso ciclo pendular que nadie sabe dónde empieza ni cuándo cojones termina.

El que esté libre de mañas, que tire la primera bronca, por Niko Gadda Thompson
Es verdad, nos gusta rascarnos los huevos, comer en la cama, mear con la tabla donde sea que la tabla esté, sacarnos los mocos, scanearlos con la mirada y masticarlos un poquito antes de tragarlos… En fin, en internet hay una cantidad infinita de textos circulando acerca de nuestro simiesco y desvergonzado comportamiento, sobretodo en presencia de una dama (que es, en definitiva, cuando el susodicho comportamiento queda registrado y sentenciado a juicio), así que no necesito extenderme demasiado en los ejemplos. Seguro que si uno pone “hombres + cerdos”, o “son todos iguales”, o incluso “olor a pata: riesgos y contraindicaciones”, encontrarán un sinfín de astutos y desopilantes power points refiriéndose al tema.
Definitivamente somos unos mutantes sarnosos, pero no se olviden que también existe como contrapartida una cantidad similar de textos referidos a las diferentes manifestaciones –más o menos psiquiátricas- de la histeria femenina. Digámoslo de una vez: las chicas también nos rompen las bolas, y es hora de que tanto unos como otros lo admitamos de verdad. Es por eso que el amor verdadero será siempre inversamente proporcional a la mala sangre que uno se haga respecto del las mañas del otro, y nunca a las mañas mismas. Amar es aceptar a ese otro tal y como es, y esto no le quita a uno el derecho a renegar, pero sí detiene el ejercicio compulsivo de dotar a las mañas de un peso que no se merecen. Al fin y al cabo, somos todos un poco insoportables.


Musicovery
Si estás harto de escuchar los mismos temas de tu lista winamp todos los putos días, deja de llorar como nena chiquita: llegó
www.musicovery.com lo último en bibliotecas musicales interactivas.

Los artistas, incluido todo aquel que haga lo que hace con genuina pasión, deberían poder marcar la diferencia en este sistema compulsivo donde “más es mejor” y lo bueno se va al reverendo carajo. Por eso, son ellos los que tienen que admitir, antes que ningún otro, los abismos económicos que existen en todos los planos de la sociedad. Y al hacerlo, deberían prestarse a reducir esta distancia decretando, por ejemplo, un valor máximo -estándar y universal- para la venta de cualquier obra de arte. Digamos… no más de un millón de dólares la pieza. Hacer una verdadera obra de arte es muy difícil y sale caro, ¡pero no más de un palo verde, joder!
Así y todo, mis gritos son tiranos. Si los trabajos que hoy valen demasiado empezaran a valer un poco menos y los que menos un poco más, aunque siempre menos que demasiado, ¡¿cómo haría la innoble Hipocresía Imperante, atragantada de coloridas mercancías, para poder alimentar a su retoño la dulce niña Vorágine de los Libres Mercados?! ¡Qué sería de la ciega y fofa Codicia que sólo entiende de números y acumulaciones! ¡Cómo podrían aliviarse las necesidades del humano Sadismo, cuya existencia sólo cobra sentido cuando consigue aniquilar sin escrúpulos las esperanzas de los más necesitados! ¡A quién se le ocurre ser tan noblemente cruel como para acabar con todos los males de este tonto mundo!

Para matar al egoísmo habría que matar al miedo, ¿verdad? Miedo a morir por falta de comida, techo, tranquilidad. Y eso sí que se complica. Porque el miedo no es externo ni cosa nueva, y nada hay de artificial en nuestras circunstancias. Somos hipócritas, voraces y codiciosos porque somos seres humanos. Y los seres humanos sienten miedo, miedo al hambre, al frío, a la soledad, a ese Otro que nos amenaza desde cada rincón de la existencia.
La codicia, por tanto, es nuestra más auténtica defensa. Su único problema radica en alejarnos de la felicidad.

Donde diablos está Matt
No se lo pierdan:
http://youtube.com/watch?v=zlfKdbWwruY

Y hablando de dinero, codicia y perdedores, me veo impelido a hacerles un pedido informal aunque muy serio:
Si alguno de ustedes conoce algún mecenas que quiera rescatar de la miseria a escribidores muertos de hambre, no duden en contarles la historia de nuestro querido Niko. Mitzuca y yo nos arreglamos bastante bien con nuestras pensiones vitalicias y algunos donativos extra que recibimos de la “Asociación de Viejitos Chotos Unidos”, pero el mocoso todavía sirve mesas en antros infectos y colabora por ridículas monedas en siniestras publicaciones especializadas para poder, apenas, sobrevivir... ¡Pobre, pobre mocoso! Todos sabemos que es un idealista, un romántico, un soñador y, sobretodo, un vago sin remedio, ¡y por eso mismo debemos ayudarlo!
El arte históricamente se nutrió siempre de la generosidad y el reconocimiento de sus más ávidos y pudientes consumidores. Recuperemos esa noble costumbre para que este frágil espíritu sensible que no ha sido diseñado para mantenerse a flote en las oscuras aguas del océano capitalista, florezca y sienta -por fin- el sol en la cara, respire profundo y… edite algunos libros, se haga famoso, amase una fortuna descomunal y le haga pito catalán a las putas injusticias de la vida mientras se da un baño con espumas aromáticas y leche de manatí, como siempre quiso.

De esa forma, su desinteresada labor redundará en beneficio de todos.

En fin, yo sólo me encargo de inyectar el prurito en sus conciencias. Aquí los dejo, mis amados lancerillos. Se hace tarde para mi recreo vespertino. Me he conseguido un disco de Europe y ya tengo lista mi colección de crucigramas irrealizables. ¡Ah! El dibujo de esta entrega es de mi autoría; Mitzuca estubo demasiado borracho esta semana como para dejarnos algo de su magia.

Pasadlo bien y resistan, que no falta tanto.

Licenciosamente, Vincent


P.D.: http://www.lostresbufones.blogspot.com/

Jacinto volando

15/7/08

Lance Hebdomadario X - CHONCHO´S LIFE BUS

Esta semana el equipo del Lance no ha tenido la inspiración suficiente como para preparar el hebdomadario acostumbrado. Las razones no tienen que ver directamente con el susodicho ritual sino con las circunstancias que rondan nuestra humilde existencia. El ejemplo más claro es la despedida de un gran amigo de los bufones, el señor Aldo Delgadillo, mejor conocido como el “Choncho” por aquellos que alguna vez tuvieron el privilegio de su presencia. No es que haya estirado la pata el pobre muchacho; es un joven vigoroso y todavía le queda mucha rosca, esperemos. Pero sí se vuelve a Paraguay, su tierra querida. Y nadie sabe cuándo volverá, ni siquiera él.

A ti, querido amigo, te dedicamos este pequeño homenaje. Por tu bondad, por tu honor y por tu sabiduría. ¡Y por las alegres borracheras de la madre pirámide!

Que la buena fortuna te acompañe siempre,

Vincent, Mitzuca y Niko

Lance hebdomadario IX - E LITL BIT OF DIS, E LITL BIT OF DAT, por Mitzuca Chinycó

“La lógica humana es tan lógicamente estúpida que nada cuesta creer que hayamos llegado a la luna antes de inventar un dispositivo que nos permita mear en la noche sin tener que levantarnos de la cama. ¡Juro que si las cosas me salen bien, dedicaré el resto de mi holgada existencia a la creación de semejante maravilla!” (Niko en uno de sus arrebatos literarios, Buenos Aires - 2005)

El intelectual mediocre siempre ha descartado los pequeños milagros de la vida por pertenecer éstos al terreno de la mundana y licenciosa cotidianeidad. El intelectual de pelo en pecho, en cambio, mundano y licencioso él mismo, no sólo los respeta sino que los disfruta. Difícil se le haría menospreciar momentos tan afortunados como los que pasamos postrados en el trono durante un buen cago matinal, o los que ensalzan la tertulia etílica de una estupenda juerga nocturna, o aquellos que preludian al más salvaje de los sexos y ni hablemos del placer de despertar sin molestos artificios tras varias horas de sueño angelical.
Nosotros, bufones y lanceros, recordamos esos pequeños milagros de la fakin vida como un homenaje a la susodicha cotidianeidad. Lo hacemos porque gozamos haciéndolo, y no hace falta agregar más. Como dijo alguna vez el astuto de Pascal: “Antes se cansará la razón de imaginar, que el universo de maravillarnos”. Y así es, cabrones. Háganle caso al tío Blaise.

Aquí los dejo, entonces, con una nueva entrega de esta sección que nuestros asesores aconsejaron adjetivar como “legendaria” y yo les dije que no sean pelotudos que recién vamos por la cuarta o quinta, que no podemos mandar cualquiera así como así, pero que no por eso dejamos de quererla y mimarla mucho. Después de todo, es nuestra propia plant… sección.

EL MUNDO ESTÁ DE LA CORNETA

El duelo inverosímil, por Niko Gadda Thompson

Estaba yo viajando en tren rumbo a Tigre -el barrio que supo adoptarme hace ya un par de años- y me encontraba sentado leyendo en un hueco justo en frente de una de las salidas de mi vagón. En eso tocaba San Isidro, estación de las más concurridas. El tren se detiene, las puertas se abren, levanto la vista y ¿qué es lo que me encuentro en el andén? A dos señoras agarradas de los pelos, con los cuerpos en insólita postura (curvados hacia delante con las cabezas rozándose), las dos en absoluto silencio y rodeadas por un séquito semicircular de curiosos embobados casi tanto como yo, que estaba en primera fila y miraba la escena sin todavía comprenderla del todo.
Las guerreras improvisadas se batían con manifiesta intensidad a la vez que rígida parsimonia, la mirada de una puesta en la mirada de la otra y con el rictus de aquellos que se saben atrapados, pero no vencidos. Así se quedaron el tiempo que duró mi presencia mientras que sus respectivos allegados, entre confusos y avergonzados, intentaban separarlas sin resultado alguno...
¿Qué locas motivaciones habrán existido para que estas dos mujeres –ambas de mediana edad y apariencia respetable- decidieran enfrascarse en semejante situación? ¿Qué tipo de arcaicos mecanismos se activaron en lo más profundo de sus entrañas para terminar así, enroscadas y furiosas? Jamás lo sabremos.
Así como aparecieron, desaparecieron. Las puertas se cerraron y ya no supe más.


Ahora un típico sermón, irritante pero certero, de mi colega el irremediable Vincent:

Breve aproximación al entendimiento del ser y sus dimensiones, por Vincent von Streitsen (Angola, 1971)
“Siempre he despreciado esa línea recta entre dos puntos. No por razones literarias, sino porque desvanece toda esperanza. Todos los seres, reales o inventados, merecen el destino abierto de la vida.” (Grace Paley, discípula de Chejov)

Mi paso por el mundo del periodismo “oficial” fue fugaz y decepcionante. En mi primera entrevista con la corresponsal en Londres de un importante periódico alemán, me enteré que haciendo carrera con ellos –y al parecer sería lo mismo en cualquiera de estos grandes antros con rotativa propia– tenía que esperar no menos de cinco años -¡podrían llegar a ser diez!- para gozar con el privilegio de ver publicada una opinión de mi autoría… La verdad es que nunca descarté algo con tanta rapidez. “¿Que sentido tiene escribir si no se puede opinar?”, pensé entonces. Y lo sigo pensando ahora.
No me molestaría escribir sin razón o sin sentido; ambos no son otra cosa que meros estilos. Lo que nunca disfrutaría es hacerlo sin intención. Creo que lo único que importa para que un pensamiento, una idea, en definitiva, un sentimiento sea tenido en cuenta, es que tenga espíritu propio.
Uno crea sin saber bien cómo. Se descubre a sí mismo relatando situaciones, describiendo personajes o jugando con ideas que no sabe bien de dónde provienen. Las musas de los griegos no son otra cosa que nosotros mismos sorprendiéndonos. Así, las palabras se secundan, las oraciones se entrelazan y surge algo donde antes no había nada. Escribir es elegir. Elegir es estar vivo.
A raíz de esa entrevista me di cuenta que no tengo pasta de periodista en el concepto más clásico de la palabra, entendido como un mero informador de los hechos que nos rodean. A mí me nace opinar, y opino sobre todo, después de todo y por sobre todo. Opino sobre lo que me incumbe y sobre lo que no me incumbe; sobre lo que merece y sobre lo que no merece una opinión. Opino para bien y opino para mal, y me atengo a las consecuencias. Porque opinar siempre redundará en reacciones por parte de ese Otro que escucha, tanto si es para apoyarte o agregar como si es para refutar o directamente, anularte. Un juego al que, en mayor o menor medida, jugamos todos.
Cada uno tiene su versión de las cosas. Y todas esas versiones tienen su parte de verdad, su parte de exageración, y su parte de mentira. Esto resulta de la sumatoria que cada uno hace de sus intereses, sus intenciones y, para completar, sus emociones. Comunicarse siempre ha sido una tarea difícil, entre otras cosas, porque en ella están implicadas todas las relaciones que maneja el individuo, no sólo las que resultan agradables y llevaderas. Si no podemos -o no queremos- comunicarnos con una persona, aunque sólo sea una, ya estamos fracasando.
Tal vez la repulsión sea tan natural –y por consiguiente necesaria- en el ser humano como lo es en la materia misma, o la energía. Me he pasado las últimas 7 décadas intentando demostrarme lo contrario, buscando la manera de poder decir: la mala ostia es una imposición caprichosa de nuestros corazones resentidos y puede ser suprimida. Aún estoy muy lejos de conseguirlo. Las personas parcelamos nuestra existencia mucho más en momentos que en períodos; la satisfacción, la felicidad, la paz interior son más bien experiencias que estilos de vida.
De todas formas podría admitirles que nada de lo que he dicho aquí me resulta a la final creíble. La incertidumbre es mi verdad; la verdad, una mentira.

No me queda, pues, más opción que ser un farsante.


Duras palabras las de mi colega Vincent. Duras y escamosas. Pero también patéticas, como muy bien lo supo confesar al final. Ya lo conocemos bastante y sabemos que todo su ser resuma frustración, pedantería y decadencia, los ingredientes esenciales de su fragancia natural. Y la razón, también, por la cual me cae tan simpático.
Yo, en cambio, soy un tipo alegre, atractivo y exitoso. Una especie de Simenon del oriente, solo que sin tantos escritos... y sin tanto dinero… Pero bien parejo con el belga a la hora de las conquistas.

En fin, me aburro muy pronto. Aquí es donde me despido, mis queridos lancerillos, con un saludo de buena fortuna y esta estrofa de Damas Gratis:

“Colorín colorado, el que no hace palmas se sienta en el pelado”.

Hasta luego cocodrilo, Mitzuca Chinycó.

P.D. Disfruten de mi noveno chiste gráfico. Es el último que tengo hecho. Veremos si salen más…

Lance Hebdomadario VIII - PRESENTACION DEL BLOG "LOS TRES BUFONES"

Señoras y señores, amigos presentes, amores pasados, errores futuros, críticos innecesarios, fieles admiradores, damiselas de zaguán, damiselas de alcoba, damiselas de dorapa y la poca servidumbre letrada, es hora de presentarles a mi más reciente criatura.
En el mundo que hoy conocemos el clásico soporte llamado “libro” es cosa de pudientes, afamados o simplemente idiotas. La labor del escritor comienza ahora por la red. Me ha costado un tiempo darme cuenta, pero como dice el refrán: “Estaba distraído mirando culos”.
Sin más preámbulos, dedicamos este octavo hebdomadario a la presentación de:

http://www.lostresbufones.blogspot.com/

Salud y mucho amor, Niko, Vincent y Mitzuca.

P.D. Va chiste de Mitzuca, firme como rebenque ´e gaucho.

25/6/08

Lance Hebdomadario VII - HOMENAJE A LAS CATALINAS, por Vincent Von Streitsen

Un sujeto muere y sube al cielo...

“¡¿Eres realmente tú, Dios?! ¡Si serás cabrón! Así que al final existías nomás... ¡Y yo que te creía una metáfora sobrevaluada! ¿Tienes tiempo para hablar o estás muy ocupado? Imagino que estarás a full con tus tareas… místicas y todas esas cosas pendientes que andan por ahí… ¿no? Porque si es así yo... ¿seguro? Pues mira qué bien. ¿Y te permites esto con todos los que pasan por aquí o soy un tremendo afortunado? Ah, claro, por supuesto; tonto de mi… no por nada eres el supremo, ¿verdad? ¡Jojojo! ¿Lo eres no? Vale, vale. Y dime, ¿qué es lo que sucederá ahora? Digo, con el mundo y todos esos perejiles que andan correteando por allá abajo. ¡¿Así sí?! ¿Pero entonces no...? ¿Y entonces la…? ¿No me digas que…? Nooo… Que lo parió, diosito santo. ¿Y vos decís que con esta maniobra la gente va a entender la indirecta? Aja, eso no es lo que impor… Hmm… ¿y qué es lo que importa, entonces? ¡Aaaaahhh! Entiendo. ¡Ja! ¡Cuando se enteren los de abajo, la cantidad de cíclopes nipones que se van a decapitar! “

Homenaje a las Catalinas, por Vincent Von Streitsen

“Y es allí donde quiero que ustedes se involucren. Conversen conmigo, escuchen mi historia, transformen mis ideas una y otra vez. Hagan nuevo algo de lo viejo. Como una vomitada sin fin, un círculo virtuoso de la más sincera creación. Nos descubrimos mutuamente, nos inventamos mutuamente. Sólo soy en función de lo que ustedes quieran hacer de mí. Me han despertado y se los agradezco. Dejen que tome aire y comencemos.” (Mitzuca Chinycó, El olor a pie -1957)

Revisando la magistral y absurda compilación que el joven N.G.T. ha venido haciendo desde hace años sobre citas cojonudas de la literatura universal (léase ocurrencias pronunciadas en general, no sólo escritas en los libros) leía que “la belleza es una posibilidad”, o lo que es más o menos lo mismo, el resultado de una decisión. ¿Es esto bello para mí…? Más adelante agregaba que “ver la belleza es inventarla”. En seguida pensé en una mujer, una mujer específica, y me dije inmediatamente: Por qué no escribir algo al respecto.

Hace poco leí la biografía de Catalina la Grande (una legendaria emperatriz rusa –en rigor, ella era alemana- que gobernó en aquellas tierras por muchos años y causó sensación en toda Europa) y si algo me quedó claro con su historia interminable de amores prohibidos, carismas desbordantes, secretos de alcoba mundialmente célebres, orgías histéricas y devociones no correspondidas, es que la belleza humana -la belleza que comprende todos los aspectos de nuestras individualidades- se nuclea en lo físico (basta de hipocresías), nos impacta en lo visceral y se traduce en la expresión de nuestros deseos más que en la consumación de nuestras conveniencias.
Catalina elegía a sus aliados no tanto por las convergencias políticas y estratégicas que compartía con las de aquellos países que enviaban a sus representantes, sino más bien por la gracia, el carisma y la “belleza” de esos mismos representantes. Una actitud desganada o melancólica, la típica inapetencia intelectual de los nobles de la época, incluso el mal aliento o un tono de vos demasiado alto o demasiado bajo, hacían que la Emperatriz de la madre Rusia se tornara naturalmente hacia las propuestas del bando contrario. Ni hablar de aquellas almas privilegiadas que se diferenciaban del resto por su elegancia, su buen humor o la “fama de alcoba” que los precediera. Éstas tenían todas las de ganar a la hora de competir por los favores de la soberana.
Y sucede que todos nosotros, incluso los grandes emperadores del mundo, somos seres subyugados al poder de la seducción y la belleza misma, en todas sus posibles formas. Seguramente la política actual se siga rigiendo por estos mismos mecanismos mundanales. Después de todo nada humano ha cambiado a excepción de la decoración.

En el castillo donde vivía cuando era niño había otra Catalina, una muy diferente a la emperatriz aunque, como ella, nacida en otras tierras y adoptada por la madre Rusia. Era la encargada de la cocina y fue la abuela, que nunca tuve, por acuerdo mutuo. Murió inesperadamente durante mi adolescencia.

En nuestro microcentro porteño tenemos a los edificios Catalinas, o “de” Catalinas, o “en” Catalinas -no sé bien cómo se diche- donde los yuppies más salvajes se pelean por tener su próxima ofis. Bueno, si no contamos a Puerto Madero in-shore y ahora también la zona off-shore con el Hilton en primer plano. Tipos raros los yuppies. Mucho traje, mucha corbata… para mí que están tramando algo. En fin, yo y mis prejuicios.

Así que, como verán, Catalinas hay muchas. Si alguno de ustedes conoce a alguna de ellas que valga la pena rescatar del olvido eterno, no duden en escribir unas líneas al respecto y mandarlas al nicogaddda@hot. Las mejores Catalinas serán publicadas en el próximo hebdomadario.

El mundo está de la corneta
Una juguetona pero cortita: El otro día estoy cenando con el “pater pelado” (mi viejo) y, chamuyando de fobias y del frío que lo parió, le recuerdo lo ridículo que es tenerle miedo a los ascensores y el cabrón, muy sabio, me responde:

P.P.: -No hay nada de ridículo en una fobia, jovenzuelo. ¡Y todos tenemos alguna! Como aquellas dos bibliotecarias de la Clínica Cornú, las señoritas Flavia “Watusi” Santillán y Anaquel García del Tomo. A la que le decían Watusi, se lo decían porque era una morena alta y muy hermosa, capaz de recordar –y esto es lo importante- el número de todas las historias clínicas de la biblioteca, una vez sabiendo el nombre del paciente.

Moi: -¡No jodas!

P.P.: -De verdad

Moi: -¡Increíble! Pero pará… ¿eso que tiene que ver con las fobias?

P.P.: -La otra le tenía fobia a ponerse pantalones.


Aclaración I: Los nombres de personas e instituciones sí están modificados para no meternos en problemas.
Aclaración II: La palabra “watusi” no tiene que ver ni con mujeres, ni con altura, ni con belleza. Las watusi son unas vacas africanas de inmensos cuernos. Nuestro equipo de expertos psicoantropólogos sugiere que el autor del mote debe haber confundido –por asociación inconsciente- watusi con “masai”, una tribu de altos y hermosos africanos meridionales. Pero esta es sólo una sugerencia.

Bueno, ya estamos terminando. A los oniricófilos, aquí les dejo un par de recomendaciones: Para los amantes de la bella fantasía, busquen, raudos, películas de Hayao Miyazaki. Para los amantes de la libre fantasía, no lo duden: capítulos de Bobobo. Y para los amantes del agridulce, lean a Hans Christian Andersen.

Dormid bien, comed bien y descuidaos del resto, mis queridos freakies.

Inopinadamente, V.V.S.

P.D. Y a todo aquel vejete como uno (léase de 23 añitos pa riba) que quiera tener una primera noción de la generación que se está asomando al mundo laboral y académico -los llamados “Millennials”- consigan la última revista dominguera de La Nación (todos tenemos algún amigote aristocrático que la compra) y léanse la nota de tapa. Nunca pensé que recomendaría un artículo de dicha publicación, pero hay que admitir que los ha habido buenos, y éste es ciertamente uno de ellos.
Se vienen cambios en nuestra forma de concebir la realidad, señores; cambios mucho más profundos de lo que parece a simple vista. No me las quiero dar de profeta –todavía no soy tan engreído- pero sí tengo esta sensación que, lo sé, comparto con muchos otros. El artículo lo explica lo suficientemente bien como para que me ponga aquí a bajar una línea que no es sólo mía.
Los que no tienen amigotes en Chetolandia podrán encontrar la nota -¿dónde?- en la “hueva”, por supuesto.

Lance Hebdomadario VI - HAIKU, por Niko Gadda Thompson

El otro día recibimos un correo firmado por uno de nuestros amigos lectores el señor Lumbago Fernandez Sarracán. A continuación, transcribimos la primer parte de la carta y el apasionado planteo que Don Lumbago incluyó como motivo principal de esta, ciertamente, curiosa misiva:


Clorinda
Dpto. de Pilcomayo
Formosa
Argentina
11/06/08


Queridos hacedores del Lance Hebdomadario:

Mi nombre es Lumbago Fernandez Sarracán –“Don Lumba” pa lo jamigo, y le jestoy escribiendo desde mi querida Clorinda, la ciudad fronteriza que me vio nacer y crecer hasta convertirme en el honrao paisano que viste y camina. En fin, no quiero espantar a la peña con más detalles aburridos de mi persona, como el otro día cuando estaba yo en la cena mensual de la “Asociación de cazadores de carpincho” y los jovencitos de la mesa de al lado…

…en el último capítulo de su semanario (un compadre de mi compadre Paco se lo envió a él, y éste luego a mí, vaya uno a saber por qué…) uste hablaba de un tal aforismo y que ya no podía escribirle sin la computadora de uste y entonces fue cuando nombró al haikus… Tendrá que dispensar la inocencia de este humilde norteño, señor Gadda Thompson (¡como pa no intimidarlo a uno con ese apellido curepa que porta uste, don Niko!), pero ¿qué es eso del haikus?
El otro día un paisano amigo me explicó, ma o meno, y me parecieron puras patrañas, la verdá. Así que, o le entendí todo mal o don Sepelio estaba en su “rienda suelta”, como decimo por estos pago cuando alguien reinventa la lengua pa mandarse la parte. Porque el vago me dijo algo así como que es un recitao de tres versos. ¡De tres versos nomás! Y que los versos tienen que tener un número especializao de sílabas que si no, no es un haikus. Y me recitó uno, como quien dice… con esos tres versitos nomás, ¡ni pa una rancherita corta alcanzaba! Me pareció un poco vagoneta la cuestión esta del haikus. ¿Será que estoy embarrao por un desliz en la interpelación, señor Niko? ¿O realmente es así como dice don Sepelio?

Atte. L.F.S

Después pasó, nuevamente, a un plano más personal y nos estuvo contando de sus idas y vueltas como padre de dos familias paralelas –una en Clorinda y otra del lado paraguayo- que la verdad para cagarse de la risa. El loco tiene 13 hijos en total si contamos a los bastaros engendrados por su amante de siempre, la negra Titina. Pero esa es una historia tan larga y suculenta que abarcaría un hebdomadario completo relatarla como se merece. Tal vez más adelante y con el debido permiso de Don Lumbago, por supuesto.

En fin, esta fue nuestra respuesta, escrita por Vincent (que conste que por requerimiento propio), el cual posee una extraña y compulsiva predisposición para replicar cartas ajenas. Personalmente lo encuentro fabuloso; es un excelente chivo expiatorio a la hora de evadir otra de mis tantas responsabilidades:


La Pirámide
Tigre
Buenos Aires
Argentina
12/06/08


Mi querido Lumbago:
El haiku (o haikai) es, efectivamente, una suerte de micro poema con una estructura silábica muy precisa. Según un poeta japonés del siglo XVII: “El haiku es una apreciación directa de un acontecimiento, a menudo trivial, que llama la atención del haijin (hacedor de haikus), el cual lo espiritualiza y eleva por encima de su pequeña trascendencia.”
Como una suerte de sushi literario devenido tendencia por estos lados (especialmente en nuestra histérica y cosmopolita ciudad capital), parece contener su poder de seducción en el hecho de ser una costumbre oriental profunda y milenaria. Pero sí, la verdad es que son “puras patrañas”. ¡O por lo menos lo son para mí también, demonios! No comprendo como nadie nota las oscuras fuerzas del marketing editorial trabajando detrás de esta simple farsa. En todo caso, en su lengua madre y bajo el alero de una tradición heredada, tal vez la cosa tenga algo más de sentido. Pero por estos pagos, salvo contadísimas excepciones, no son más que ridículas chapuzas de intelectuales aburguesados y pretenciosos.
El señorito Gadda Thompson, por su parte, considera a los haikus -y cito al desgraciado- “simpáticos”. Pero para Mitzuca, que no sólo es un viejo loco sino que además es oriundo del Japón, las cosas son un poco más complicadas... Si bien él se considera un haijin desde muy pequeño, jamás pudo componer un haiku con la cantidad de sílabas correspondientes (siempre le falta o le sobra alguna). Al pobre diablo se le abrió una vieja herida en el centro de su orgullo nipón con todo este revuelo sobre el tema.

Así que no se me deje deslumbrar por espejitos de colores, querido Lumbago, y siga usted con sus rancheritas cortas que la cosa va por ahí, amigazo. No se me complique de más.

Lo saludo atte. V.V.S.

Bien. Los que quieran reírse de Mitzuca a sus espaldas, no tienen más que mandar sus mejores haikus al nicogadda@hot. Si alguno vale la pena, no me opondré a que sea publicado en el próximo hebdomadario.

El Mundo está de la corneta:

El lunes pasado recibí este divertido ejemplo de lo que hemos definido como “breves historias, ridículas, bizarras e inverosímiles, pero que han sucedido posta”, las cuales conforman la nueva sección del Lance donde intentaremos reproducir algunos de estos pequeños milagros cotidianos. En esta ocasión el autor es un amigote de la casa, Martín “el hombre-niño” Gonzalez, un superhéroe local que de día es ingeniero agrónomo y de noche un melómanomaníaco inclasificable:

Mi anécdota desde tierra adentro

La “leyenda” dice que en un pueblo situado a 45 kms al norte de la ciudad de Santa Rosa (capital de la provincia de La Pampa), llamado Winifreda, existía una muy pequeña radio que transmitía desde un garage las noticias nacionales, provinciales y pueblerinas. El conductor, de dudoso intelecto (entre arrancado verde / simpaticón), estaba pasando una cumbia de un grupo que ni la familia conocía cuando de repente se corta la música y sale al aire diciendo: "Atención, atención... Noticia de último momento... Fatal accidente en Bahía Blanca... Repetimos... Fatal accidente en Bahía Blanca…", se hizo un silencio y remató: "¡Aaaaahh, no! Perdón... falta aceite en Bahía Blanca". Y volvimos a la cumbia.
Una de las millones de anécdotas que pasan a diario en el centro mismo de la republica Argentina, donde hace mucho frío y pareciera que no llueve nunca.

Gracias, colega, por este maravilloso bocadillo que nos has regalado. Ojalá muchos otros emulen tu gracia y talento enviando más historias del estilo para esta nueva y prometedora sección del Lance.

¿Adiós al signo de apertura de exclamación (¡)?
Quiero aprovechar el cariz de este hebdomadario esquizofrénico para despedir oficialmente a la apertura del signo de exclamación (¡). Ya ni siquiera lo usan mis colegas escritores, seres claramente superiores al resto de la plebe, y a quienes considero referentes de la literatura contemporánea. Si ellos han dejado de hacerlo, será que habrá que hacerles caso, ¿no es así…? ¡Mas no! ¡Me rehúso terminantemente!
Seguiré, intransigente, recordando en la práctica a mi vieja compañera la apertura de signo de exclamación (¡). Los demás se pueden ir al carajo.


No es un blog, no es una página web, no es una revista virtual ni la campanita de Mick Jagger.

¡Esto es un el Lance Hebdomadario!

Porque no todo lo que se vomita sale calentito y te deja los ojos lacrimosos. Ja!

Salud y mucho amor, Niko

P.S. Si alguno de ustedes, mis queridos lectores, viene recibiendo los hebdomadarios vía un amigo (o amiga, obvio; no me hagan aclarar más esta pelotudez, por favor), sepan dos cosas: primero que su amigo la tiene muy clara, y segundo que nos pueden solicitar un envío directo de las próximas vomitadas mandando un mail al nicogadda@hot con el asunto: “yo también quiero ser un lancero hasta la muerte”. Su inteligente solicitud se verá satisfecha automáticamente.

¡Y para los que aún no entendieron el concepto nietzscheniano de “superhombre”, consíganse un buen video de skaters, surferos o snowboarders (da igual, la verdad) y entonces les caerá la ficha!